El esquema de triangulación y dispersión de recursos operado por Morena con total opacidad a través de Financiera para el Bienestar (Finabien) no concluyó con la salida de Mario Delgado de la dirigencia del partido. Una nueva investigación publicada hoy por la organización Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) revela que esta estructura continuó vigente y operando bajo la gestión partidista encabezada por Luisa María Alcalde y el secretario de Organización, Andrés Manuel López Beltrán.
De acuerdo con los documentos oficiales obtenidos por MCCI mediante solicitudes de transparencia, el Comité Ejecutivo Nacional de Morena suscribió un segundo convenio con la institución gubernamental el 21 de abril de 2025. Dicho contrato dio continuidad al mecanismo de «giro telegráfico para grandes usuarios», el cual permite movilizar millones de pesos bajo el concepto formal de «apoyos sociales», eludiendo los canales financieros tradicionales.
La investigación de MCCI, realizada por Eduardo Buendía, detalla que, si bien el grueso de la operación se dio durante la gestión de Mario Delgado —periodo en el que se emitieron 252 mil 901 giros y se cobraron en efectivo más de 140 mil de ellos—, la firma del nuevo contrato en 2025 ratifica que la dirigencia de Alcalde y López Beltrán mantuvo activa la red de dispersión de efectivo durante los procesos electorales.
El reportaje de la organización civil destaca tres irregularidades graves identificadas en las auditorías internas de la propia Finabien y en los registros electorales. La primera es la omisión ante la autoridad electoral, lo que significa que Morena no transparentó estos convenios multimillonarios ni el destino final de los recursos en sus informes de fiscalización obligatorios presentados ante el Instituto Nacional Electoral (INE).
Otra irregularidad no menos importantes es que las operaciones de Morena dieron lugara a alertas de lavado de dinero, puesto que los órganos de control interno de la financiera estatal advirtieron la ausencia de mecanismos estrictos para verificar la procedencia legítima del dinero en efectivo depositado por el partido, así como para corroborar la identidad real de las personas que realizaron los cobros en ventanilla.
Y finalmente, la opacidad con la que Morena, durante la dirigencia de Mario Delgado y, más tarde, con la de María Luisa Alcalde y Andrés Manuel López Beltrán, siguió actuando. Mientras que Finabien entregó los contratos requeridos por MCCI, el partido Morena intentó ocultar los datos redirigiendo las peticiones ciudadanas a enlaces rotos o inexistentes dentro de la Plataforma Nacional de Transparencia.
Hasta el momento de la publicación de este reporte, ni la dirigencia nacional de Morena ni los funcionarios señalados han emitido una postura oficial respecto a los contratos revelados por la investigación de MCCI.
