Durante 2024 el programa de Becas para el Bienestar dispersó más de 600 millones de pesos a personas sin que estén en el Registro Nacional de Población e Identidad, así como a estudiantes de escuelas privadas, quienes no son considerados como un sector prioritario en los subsidios de educación básica.
Así lo detalla el Segundo Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. El documento señala que como parte de los actos de fiscalización para combatir la corrupción, al revisar el tema de las Becas para el Bienestar, las autoridades encontraron que en 2024 el Banco del Bienestar no entregó 95 mil 960 tarjetas de becas.
Sin embargo, de esas tarjetas no entregadas, 94 mil 251 se reportaron como activas, algunas con dispersiones irregulares. El informe detalla que entre las tarjetas no entregadas pero que fueron reportadas como activas hubo dispersiones por 8.6 millones de pesos en mil 78 tarjetas.
“Además, se identificaron 67 mil 142 beneficiarios inscritos en escuelas de nivel superior sin registro en el Registro Nacional de Población e Identidad, a los cuales se les cubrió un monto total de 592.3 millones de pesos y mil 376 beneficiarios inscritos en escuelas privadas de educación básica con pagos por 8.5 millones de pesos”, precisa el informe presentado por la mandataria federal el pasado 1 de septiembre.
El Sol de México encontró en la Plataforma Nacional de Transparencia una auditoría de la Secretaría Anticorrupción y de Buen Gobierno a la Coordinación Nacional de Becas para el Bienestar que coincide con algunos datos presentados en el Segundo Informe de Gobierno.
La auditoría A PROCESO-002-029-2025 que fiscalizó las Becas para el Bienestar de enero a diciembre de 2024 y de enero a junio de 2025, coincide con el dato de que mil 376 alumnos de 278 escuelas privadas en Chiapas y Oaxaca recibieron recursos por ocho millones 559.7 mil pesos, tal como lo señala el informe.
La misma auditoría identificó otras inconsistencias como 232 escuelas, en el ciclo 2023-2024, contempladas en el Catálogo de Escuelas de Referencia (CER) de la Coordinación Nacional de Becas para el Bienestar Benito Juárez pero que no estaban en el Catálogo Nacional de Claves de Centros de Trabajo (CNCCT) proporcionado por la SEP. Para el ciclo escolar siguiente, 2024-2025, la diferencia incrementó a mil 610 planteles.
Además de otros hallazgos como la clasificación errónea de planteles educativos prioritarios, la auditoría reveló que la Coordinación validó 57 mil 900 becas de educación básica, aunque no validó los datos con en Registro Nacional de Población.
Entre los registros que la Coordinación de Becas sí corroboró con el Renapo, validó al menos 11 mil 960 becas para educación básica que tenían irregularidades. El Registro Nacional de Población notificó que seis mil 701 CURP eran de personas mayores de edad, y también notificó sobre nueve CURP de personas fallecidas.
Para las becas de educación media superior, la Coordinación validó 54 mil 454, y en educación superior o universitaria mil 508, que debían excluirse.
Al revisar los padrones de beneficiarios, la auditoría reveló que en 2024 se dispersaron 846.4 mil pesos y en el primer semestre de 2025 otros 319.5 mil pesos a beneficiarios de becas con errores en su Clave Única de Registro de Población como nombres y apellidos que no coincidían o CURPinexistentes en el portal de la Secretaría de Gobernación.
También se documentaron dispersiones a beneficiarios cuyos datos fueron rechazados por el Registro Nacional de Población por ser claves dadas de baja, duplicadas, con inconsistencias o no localizadas.
El documento señala que como parte de los actos de fiscalización para combatir la corrupción, al revisar el tema de las Becas para el Bienestar, las autoridades encontraron que en 2024 el Banco del Bienestar no entregó 95 mil 960 tarjetas de becas. / Foto: Archivo/Roberto Hernández/El Sol de México
Durante 2024 y el primer semestre de 2025, las dispersiones de becas de educación básica a beneficiarios con esas irregularidades sumaron 385.4 millones de pesos. En educación media superior, las dispersiones sumaron 14.4 millones de pesos.
Asimismo, en el nivel de educación superior, las dispersiones a personas con irregularidades en el Registro Nacional de Población, sumaron 592.3 millones de pesos. Este dato, coincide también con el mencionado en el Segundo Informe de Gobierno.
Entre otros resultados, la auditoría encontró que ninguna de las becas, de educación básica, media superior, o educación universitaria, logró la cobertura planeada. Las becas de educación básica alcanzaron una cobertura de 42.8 por ciento de una población objetivo de 14.9 millones de familias.
Las becas para educación media superior son las que más alcance tuvieron con una cobertura de 92.4 por ciento, en una población objetivo de cuatro millones 458 mil 731 estudiantes de bachillerato. En el caso de las becas de educación superior, éstas fueron las que menos cobertura tuvieron, con apenas 23.7 por ciento. Es decir, solo uno de cada cuatro estudiantes -de los casi dos millones de alumnos objetivo- recibieron una beca.
