Granjas abandonadas y deudas afectan a camaroneros de Nayarit

Acuicultores nayaritas dejaron sus granjas en las cuales se cultivaban aproximadamente 28 mil toneladas por ciclo.

La producción de camarón que durante décadas fue uno de los principales motores económicos para cientos de familias en Nayarit hoy se encuentra en crisis, con granjas abandonadas, deudas millonarias, desempleo, enfermedades y acuicultores que aseguran haber perdido todo su patrimonio por el ingreso masivo de crustáceo ecuatoriano de manera ilegal.
Lo anterior se combinó con la existencia de enfermedades en las granjas, altos costos de producción, falta de apoyos gubernamentales y esquemas de triangulación comercial internacional, lo que terminó por colapsar una actividad que por años sostuvo a comunidades enteras en las zonas costeras.
El acuicultor Luis Enrique Barajas Jiménez explicó que desde 2019 la actividad entró en una “tormenta perfecta” de la que muchos ya no se recuperaron; “hoy el acuicultor siembra con miedo”, expresó.
Recordó que hace algunos años Nayarit cultivaba alrededor de 13 mil hectáreas de camarón y producía cerca de 28 mil toneladas por ciclo; actualmente la superficie cayó cerca de 38 por ciento y decenas de granjas acuicolas quedaron abandonadas.
El impacto económico alcanzó niveles sociales y familiares, pues los camaronicultores perdieron casas, tierras, vehículos y proyectos construidos por generaciones debido a las pérdidas acumuladas.
Barajas Jiménez narró que antes una sola granja empleaba hasta 30 trabajadores; ahora, apenas ocupan a una o dos personas.
Las granjas estaban activas por las labores de limpieza, alimentación, vigilancia, mantenimiento y cosecha, pero muchas están desiertas; “ya no hay de otra, nos vamos a pescar o a buscar cualquier trabajo para sobrevivir”, lamentó.
Los productores de Nayarit afirmaron que gran parte del problema se originó por el ingreso ilegal y masivo de camarón ecuatoriano mediante contrabando y triangulación con países centroamericanos que sí cuentan con tratados comerciales con México.
“El camarón de Ecuador está en todos lados y se vende hasta 20 pesos más barato que el nuestro; así no podemos competir”, expusieron.
Incluso acusaron presuntas redes de corrupción en aduanas que permitirían el ingreso irregular del producto.“Hay contenedores registrados con pollo que vienen con camarón; eso pasa por las aduanas y alguien lo permite”, reprocharon.
A ello se suman los elevados costos de producción en el país, como el alimento balanceado que cuesta 30 mil pesos la tonelada, el aumento al precio del diésel, la energía eléctrica, larvas, químicos y otros insumos.
Condiciones adversas
En Ecuador las condiciones de los productores son distintas a las de México, porque tienen subsidios, tecnología avanzada y sistemas respaldados por grandes inversiones gubernamentales e internacionales; “ellos producen más barato y más apoyo; nosotros sobrevivimos solos”, lamentó Luis Enrique Barajas.
Expuso que las enfermedades en el crustáceo han golpeado fuerte a las granjas acuícolas, incluso, no han sido reconocidas por la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca); muchas de ellas causaron la muerte de sus cultivos y pérdidas millonarias.
Sostuvo que a pesar de las denuncias y llamados realizados durante varios años no han recibido el respaldo suficiente de autoridades federales o estatales; “el gobierno nunca nos hizo caso. Nos dejaron solos”, reclamó.
A causa de las pérdidas económicas muchos jóvenes abandonaron sus estudios universitarios por el colapso económico de sus familias. “Los sueños de muchos quedaron truncados; apenas alcanza para sobrevivir”, recalcó.
Ahogados en deudas
La granja acuícola Los Tres Botoncaguer SPR de RL, fundada en 1990 por un grupo de 13 socios en Nayarit, vivió sus mejores épocas en los años 90 y principios de 2000; “por esas fechas nos fue de maravilla”, narró Leonardo Meza Lizárraga.

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