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Más de 50% del Afore financia al gobierno federal

Estos instrumentos han financiado proyectos con resultados dispares. Por ejemplo, dos Afore invirtieron en Oro Negro, una empresa de arrendamiento de plataformas petroleras que solicitó concurso mercantil en 2017 tras acumular pasivos por 950 millones de dólares.

Las administradoras de fondos para el retiro (Afore) destinaron alrededor de 4.3 billones de pesos, es decir, poco más de la mitad de los recursos de los trabajadores, a financiar al gobierno federal durante el primer trimestre de 2026, de acuerdo con datos de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar).
Según datos oficiales, 51.5 por ciento de las inversiones de las Afore están en deuda gubernamental, 30.8 por ciento en valores nacionales no gubernamentales, 13.1 en valores internacionales, 3.1 en otros activos y 1.5 en mercancías.
Además de sus inversiones gubernamentales por medio de deuda nacional, estas instituciones financieras invirtieron en sectores como infraestructura, banca de desarrollo, el bancario, empresas productivas del Estado, como Pemex y CFE, y proyectos de telecomunicaciones.
Al cierre del primer trimestre, las Afore canalizaron 2.3 billones de pesos hacia sectores productivos de la economía nacional. Esta cifra corresponde únicamente a instrumentos privados y de empresas del Estado, y es independiente de los recursos en deuda gubernamental, que se contabilizan por separado en la cartera total del sistema.
Las Afore tienen 37.8 por ciento de sus inversiones, clasificadas como infraestructura, recursos que están distribuidos en todas las entidades del país por medio de industrias, autopistas, vivienda e instrumentos estructurados.
De ese monto, un billón 3 mil 936 millones de pesos se colocaron en deuda privada, 610 mil 70 millones en renta variable nacional, 264 mil 139 millones en fibras, 218 mil 93 millones en certificados de capital de desarrollo y 162 mil 377 millones en certificados de capital de inversión privada.
Entre la deuda privada, infraestructura concentró el mayor financiamiento, con 308 mil millones de pesos, seguida por la banca de desarrollo, las empresas productivas del Estado, el sector bancario y las telecomunicaciones.
Dentro de los valores nacionales no gubernamentales, los certificados de capital de desarrollo representaron 2.6 por ciento del total de las carteras y los certificados de capital de inversión privada sumaron 5.6 por ciento.
Estos instrumentos han financiado proyectos con resultados dispares. Por ejemplo, dos Afore invirtieron en Oro Negro, una empresa de arrendamiento de plataformas petroleras que solicitó concurso mercantil en 2017 tras acumular pasivos por 950 millones de dólares.
Además, cinco administradoras colocaron recursos en el fideicomiso que financió la construcción del aeropuerto de Texcoco, proyecto cancelado en el que Consar reportó la recuperación de 99 por ciento de la inversión inicial.
Consar y las propias Afore han sostenido que ese tipo de pérdidas se compensan con el desempeño de otros instrumentos dentro de carteras diversificadas y no representan un golpe proporcional al ahorro individual de los trabajadores.