Esta semana el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, estableció un fondo gubernamental por mil 800 millones de dólares que distribuirá en pagos a sus aliados políticos; obtuvo inmunidad en toda investigación en curso sobre posibles maniobras ilegales de sus impuestos –con lo cual se ahorra aproximadamente 100 millones en pagos fiscales pendientes– y, además, él y su familia ganaron millones de dólares al especular con acciones de empresas que tienen negocios con su gobierno o son afectadas por sus decisiones.
Estos movimientos fueron sólo una parte de los acuerdos y juegos financieros del mandatario divulgados públicamente.
Hace unos días, la Comisión de Contratación de Futuros de Mercancías de Estados Unidos (CFTC, por sus siglas en inglés) también divulgó que investiga movimientos “sospechosos” de especulación en los mercados de futuro del petróleo, que se registraron justo después de que el jefe de la Casa Blanca aplazó acciones militares contra Irán en marzo.
“Más de 800 millones de dólares en futuros estadunidenses e internacionales cambiaron de dueño sólo en minutos. Los operadores financieros que realizaron sus apuestas en ese momento obtuvieron ganancias cuando los precios del petróleo se desplomaron hasta 13 por ciento como consecuencia de que Trump cambió de opinión”, reportó The Wall Street Journal.
La CFTC indaga si “alguien de adentro del gobierno con conocimiento previo del anuncio del 23 de marzo del presidente” especuló con esa información.
Transacciones financieras desde la Casa Blanca
Por otro lado, el mandatario republicano está implicado en una serie de transacciones financieras vinculadas con grandes empresas estadunidenses en los primero tres meses del año en curso, las cuales tienen un valor de entre 200 a 750 millones de dólares, reveló la Oficina de Ética Gubernamental de Estados Unidos
Ya se habían reportado cálculos del lucro de presidente y su familia durante su primer año de este segundo periodo en la Casa Blanca, incluyendo uno de un incremento de su fortuna por más de mil 400 millones de dólares, de acuerdo con informes de The New York Times y otro de The New Yorker, el cual estima que ya superó 4 mil millones como resultado del uso de su puesto como palanca para sus negocios.
Entre asombro y denuncias
Pero las nuevas revelaciones de esta semana han provocado asombro y denuncias. La Casa Blanca ha tenido que defenderse. Este martes, el vicepresidente JD Vance rechazó que Trump haya participado en este tipo de actividad especulativa, pero el patrón de este tipo de inversiones ha capturado la atención de reguladores financieros en varios mercados.
“Hay una zona de ilegalidad alrededor de la Casa Blanca”, acusó el centro de investigaciones no partidista Brennan Center for Justice de la Universidad de Nueva York. Concluyó: “ésta es corrupción épica a plena vista”.
El Colegio de Abogados de Estados Unidos (American Bar Association), la agrupación más grande de legistas en el mundo, fue más directo. “El gobierno de Trump, en más de tres docenas de ocasiones ha permitido donaciones políticas o negocios financieros –varios de los cuales enriquecieron personalmente a su familia– al informar de decisiones personal y políticas. Al hacerlo, la administración ha pisoteado restricciones legales, normas profundamente establecidas de comportamiento presidencial, y guías éticas importantes”.
Las denuncias más recientes se generaron como resultado de una demanda legal del presidente de Estados Unidos contra el gobierno de Estados Unidos –o sea, la administración que encabeza– por lo que acusa fue una filtración de sus declaraciones de impuestos personales a The New York Times hace 10 años.
La demanda interpuesta por la Trump Organization –la empresa de la familia– solicitaba que el gobierno debería de pagarle 10 mil millones de dólares en daños. El juez a cargo del caso amenazó con desechar la demanda, ya que no se podía explicar cómo el jefe del gobierno estaba demandando a su propio gobierno (con el entendido que sería el erario público el que pagaría al demandante: el presidente).
Para evitar ese resultado, el Departamento de Justicia –ahora encabezado por el procurador general en funciones Todd Blanche, quien fue el abogado personal del mandatario– anunció justo antes de que el juez emitiera su decisión, que había llegado a un arreglo al acordar crear un fondo de mil 800 millones de dólares para compensar a personas que, según Trump, habían sido castigadas de manera injusta por el gobierno federal por delitos cometidos, incluyendo a quienes tomaron por asalto al Capitolio para intentar frenar el conteo del voto final en la elección de 2020.
Se roba Trump fondo federal para recompensar a sus aliados
