El Banco de México (BdeM) se encuentra cerca de concluir el ciclo de recortes a la tasa de referencia iniciado en mayo de 2024, por lo que en su siguiente decisión de política monetaria valorará la posibilidad de realizar un “último” ajuste, según dijo hoy la gobernadora Victoria Rodríguez Ceja ante la Comisión de Hacienda del Senado.
“Considero que estamos cerca de concluir el ciclo de recortes (…) en ese sentido, los determinantes de la inflación apuntan a la ausencia de presiones de demanda, por lo que en nuestra siguiente decisión valoraremos realizar un último ajuste”, señaló.
La eventual reducción, dijo, se daría en un entorno en el que la inflación ha mostrado avances en su proceso de convergencia hacia la meta permanente de 3 por ciento, con un intervalo de variabilidad de más o menos un punto porcentual.
En ese contexto, dijo que el banco central ha privilegiado una estrategia orientada en lograr la convergencia inflacionaria “al menor costo posible para la sociedad”, evitando reaccionar ante choques transitorios de oferta que no afecten las expectativas de largo plazo, pero manteniéndose vigilante para prevenir efectos de segunda ronda.
Tras los choques derivados de la pandemia, el instituto central consideró que el proceso de desinflación entró en una nueva fase durante 2025, lo que permitió ajustar la postura monetaria. Ese año, la tasa de referencia se redujo en medio punto porcentual en cuatro ocasiones durante el primer semestre, hasta 8 por ciento, y posteriormente en un cuarto de punto en cuatro decisiones adicionales, para cerrar en 7 por ciento.
Ya en 2026, ante un repunte inflacionario asociado a ajustes fiscales, la Junta de Gobierno decidió mantener la tasa en febrero. Sin embargo, en marzo, tras constatar la ausencia de efectos de segunda ronda, recortó nuevamente el referencial a 6.75 por ciento.
El banco central prevé que tanto la inflación general como la subyacente retomen una trayectoria descendente a partir del segundo trimestre del año y converjan a la meta de 3 por ciento hacia el segundo trimestre de 2027.
Explicó que este proceso ocurre en un entorno internacional caracterizado por elevada incertidumbre. Las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, junto con disrupciones en los mercados energéticos, han generado riesgos al alza para la inflación global y a la baja para la actividad económica.
Pese a la volatilidad externa, Rodríguez Ceja destacó que los fundamentos macroeconómicos del país han contribuido a la estabilidad de los mercados financieros. Asimismo, subrayó que el sistema financiero mantiene niveles adecuados de capitalización y liquidez, mientras que la inflación de largo plazo permanece anclada.
Analiza el BdeM un “último” recorte a la tasa de referencia
