El ejército israelí afirmó haber atacado el martes una instalación militar de los rebeldes hutíes en el puerto de Hodeida, en el oeste de Yemen, tras emitir una advertencia de evacuación para la zona.
«Hace poco, las Fuerzas de Defensa de Israel atacaron una infraestructura militar perteneciente al régimen terrorista hutí en el puerto de Hodeida», afirmó el ejército en un comunicado, argumentando que los rebeldes yemenitas utilizaban el puerto «para el traslado de armas suministradas por el régimen iraní con el fin de realizar ataques contra el Estado de Israel y sus aliados».
El ejército israelí lanzó este martes una gran ofensiva terrestre en la ciudad de Gaza, después de que el secretario de Estado estadunidense, Marco Rubio, de visita en la región, respaldó su objetivo de erradicar a Hamas.
La ofensiva israelí fue ampliamente condenada y el jefe de derechos humanos de la Organización de Derechos Humanos, Volker Türk, exigió el fin de la «carnicería».
Para Hamas, se trata de un nuevo capítulo en la guerra genocida y la limpieza étnica sistemática» contra la población en la franja de Gaza y pidió una resuesta internacional «a la altura de la escala de estas matanzas»
Desde hace un mes, Israel ha intensificado sus ataques sobre la principal urbe del enclave, que presenta como uno de los últimos bastiones del movimiento islamita palestino Hamas.
«La ofensiva principal en la ciudad de Gaza comenzó la pasada noche» y «sabemos que hay miles de terroristas de Hamas», entre 2 mil y 3 mil, indicó un responsable militar.
«Estamos avanzando hacia el centro» de la localidad, añadió. En esa zona, siguen viviendo cientos de miles de personas.
Horas antes, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, dijo que el mayor núcleo urbano del asolado territorio palestino quedó «en llamas» tras los ataques. «No cederemos y no daremos marcha atrás hasta que se cumpla la misión», afirmó.
Testigos informaron a Afp de «un bombardeo intenso e implacable sobre la ciudad de Gaza», gran parte de la cual ya está en ruinas tras casi dos años de guerra desde el letal ataque del grupo islamista Hamás del 7 de octubre de 2023, que desencadenó la contienda.
«Hay muchas personas atrapadas bajo los escombros y podemos oír sus gritos», dijo Ahmed Ghazal, un residente de 25 años.
